martes, 1 de noviembre de 2011

AUNQUE NO ENTENDAMOS NADA

Hace ya unos cuantos años, en un bar de Nueva York, Juan Benet le dijo a Eduardo Mendoza: "Hoy he escrito la primera página de una novela y no sé de qué se trata, pero sé que me espera un año de obsesión". No es mal plan el suyo pensó Mendoza. Afuera nevaba copiosamente.

No sé muy bien  que  hacer, los griegos probablemente tampoco, y mientras.  en esta noche cerrada no comienza  a llover.

Dice mi admirado Vila Matas: "Me fascina escribir porque adoro la aventura que hay en todo el texto que uno pone en marcha, porque adoro el abismo, el misterio y esa línea de sombra que al cruzarla va a parar al territorio de lo desconocido, un espacio en el que de pronto todo nos resulta muy extraño, sobre todo cuando vemos, que, como si estuviéramos en el estadio infantil del lenguaje, nos toca volver a aprenderlo todo, aunque con la diferencia de que de niños todo nos parecía que podíamos estudiarlo y entenderlo mientras que en la edad de la línea de sombra vemos que el bosque de nuestras dudas y preguntas no se aclarará nunca y que, además, lo que a partir de entonces vamos a encontrar sólo serán sombras y tinieblas. Entonces lo mejor que podemos hacer es seguir adelante aunque no entendamos nada."

Y en esas estamos, aunque aviso, como mi vida tan sólo sea una hoja en blanco, yo, no me muero, !ea!

jueves, 27 de octubre de 2011

DONDE DUERMEN LOS NIÑOS


Alejandro Iborra en sus clases de Aprendizaje y Desarrollo de la Universidad de Alcalá de Henares, motiva a sus alumnos a que  abran un blog como herramienta de expresión de su asignatura. Estoy totalmente de acuerdo con él.

Abrí este lugar sin ninguna intención, quizá para conseguir escribir con una asiduidad que debe estar en otra parte, probablemente en el cajón de los hábitos que nunca encuentro. Durante estos años, y asusta ver cuanto tiempo llevo, sólo he tenido experiencias gratas a traves de Trilceunlugar.

He conocido a gente maravillosa que me ha descubierto y ofrecido un montón de nuevas posibilidades de aprendizaje y desarrollo personal, por otro lado,  siempre tienen una palabra de cariño hacia mis letras,que me hace sonreír muchas mañanas. Me gustaría poder hablar de todos, pero son muchos.  Además me enseñan tanto... no sería la misma persona sin este sitio y sin toda la "red" de blogs que he descubierto. A todos,  mi agradecimiento y cariño.

Hoy, la primera entrada relacionada con el mundo de la educación: Donde duermen los niños es gracias a la exquisita Blue (no dejéis de visitar su blog, una delicia)
Llegué a ella por otra amiga de esta B grande que nos ha ido presentando. Ella es la gran maestra que me ha formado en estas cosas. Es tan inteligente que tiene cientos de Blogs, pero comenzaré por el primero. Su nombre es Lola-Marcela.


Estas imágenes me producen un montón de reflexiones...


Kaya, 4, Japan.



Bilal, 6, The West Bank





Delanie, 9, USA 




Ahcohxet, 8, Brazil.


Dong, 9, China
Douha, 10, The West Bank



Joey, 11, USA

Añadir leyenda

Lamine, 12, Senegal

Nantio, 15, Kenya

Kana, 16, JapanKana, 16, Japan

Lewis, 10, England
"Where Children Sleep" de James Mollison



domingo, 23 de octubre de 2011

jueves, 20 de octubre de 2011

TACOMA TRAILER. LEONARD COHEN



En Hoy Empieza Todo   han preguntado:


¿CÓMO DEFINIR A LEONARD COHEN SIN DECIR "POETA" NI "ARTISTA CANADIENSE"? NO, "LORCA" TAMPOCO. AYUDANOS!!!
Para mí Cohen siempre será...
 
TACOMA TRAILER

“¿Te parece bien que te quiera nada más que una semana?”

Sin quitarme el abrigo rojo, enciendo como todas las mañanas el ordenador. Tengo los dedos fríos, movimientos lentos. Otra noche que no dormí bien. La mesa sigue desordenada con papeles que esperan pero tengo sólo un interés, tú. Puedo pensar, también, en tu ciudad y en el tiempo que hará esta mañana a la que tú todavía no te has incorporado y que ya estoy gastando con desgana. El cierzo te molestará cuando cojas la moto, pero al contrario que aquí, el sol brillará salvaje. Te imagino al ir al trabajo,  con una velocidad moderada y rutinaria. Tu cuerpo orgulloso, bello y enjuto, hinchado de mediocridad. El crujir de las hojas mezclado con el ruido del tubo de escape y algunos fragmentos de aquella ilusión desbrozada por la precisión de tu cobardía.

La niebla envuelve mi ciudad al amanecer, así será a lo largo de la semana. No importa, los trescientos kilómetros de tu apatía me tienen fuera de cobertura, las ganas no me pesan y la tristeza es una sombra continua. Y la distancia ¿sabes? es como el viento ese de tu ciudad, apaga un fuego pequeño pero aumenta el grande. Mi llama abrasa. No te puedo incendiar con una hoguera de amor calcinado. Y tu silencio….

Leo un horóscopo que es el tuyo, no sé si refleja tu pensamiento. Dice que una vez ordenes las ideas, tus armas de persuasión serán irresistibles. Miro el móvil que sigue huérfano de llamadas y mensajes. Ni tus ideas ni tus armas de persuasión me tienen como objetivo. Estoy aparcada en doble fila esperándote. El guardia de mi dignidad ha acabado el talonario de multas.¡Qué patética soy! Y vuelvo a mi rutina preferida, pensar en aquella noche...

─ ¿Cómo definirías el amor? ─ preguntaste

Pensé en una estúpida película americana de la que ni siquiera recuerdo el título. La protagonista sube por primera vez con su novio a un avión. Él le comenta que ese vuelo es especial, porque en el trayecto verán las montañas del Colorado y las vistas son magníficas. Sin dejarle elegir, él coge el asiento de ventanilla. Cuando están sobrevolando las cimas, él celebra la panorámica. El asiento de ella está tan lejos de la ventana que no ve nada. Sus lágrimas caen y coronan los riscos del egoísmo de él mientras sobrevuelan el fracaso de una relación.


─Yo quiero que te mueras de ganas y quieras enseñarme siempre todas las montañas del Colorado ─ dije, mientras paseaba distraída los dedos por tus costillas.


Te levantaste de la cama y pusiste un CD de Leonard Cohen: Tacoma Trailer era tu definición de amor. No hablaste de ninguna historia. Nunca has definido  tus sentimientos de forma generosa. Vivíamos una aventura que se esbozaba estrecha y con pocas salidas. Tacoma Trailer sonó melancólica como una sirena de alarma, mientras comenzábamos a recorrer la palabra adiós,   que en mayúsculas, se impregnaba de aquella  dulce melodía.

 
Llegó el momento, me ibas a enseñar tus montañas. Durante aquellas noches extraordinarias no paraste de hablar de aquel lugar, de lo feliz que te hacía, de todo lo que  me querías mostrar, pero mi asiento de espectadora era humillante. No tuve valor para tirarme al vacío desde un avión sin vistas. El murmullo de mis quejas nos deshizo. No hay mensajes en el contestador que digan: “si estuvieras aquí, las montañas se desnudarían para nosotros”.

No quiero más cordilleras. Recortan los retazos de cielo y las esperanzas. No hay cables que se tiendan como pasarelas para no despeñarse en una improvisada huída. Tengo un  trailer con los recuerdos de la película que imaginé. En él, como en el poema de Desnos, había una vez (tal vez sólo una vez) una mujer y un hombre que se amaban. Habitaba en ese lugar, el aliento amable de tu noche. Paseaba tranquila entre todas nuestras imágenes y dormía en una cama que vertía un deseo destinado sólo a mí, cine de sábanas blancas para adultos. Sin esfuerzo vuelvo a encontrar lo que amé en ti. Se llama Tacoma, es tan grande como Cohen, tiene la impresionante forma de las montañas del Colorado y todo mi amor.

miércoles, 12 de octubre de 2011

TREINTA Y SIETE AÑOS Y NUNCA HABÍA TENIDO UN CORAZÓN TAN ROJO

De pequeña pensaba que los niños se hacían mediante besos, por eso los actores usaban envoltorios en las películas, para no quedarse embarazados. Iba al cine para descubrir el plástico. Lo cierto es que una vez estoy segura de que se lo vi a Bogart. Todavía no me habían contado que al baño, al amor y a la tumba se debe ir desnuda.

jueves, 6 de octubre de 2011

¿DÓNDE?

“En virtud del inigualable olfato de la comunidad femenina para captar lo que se prepara en el futuro, cada temporada trae en sus novísimas creaciones alguna señal secreta de lo que vendrá. Quien aprenda a leer esas señales, no sólo conocerá por anticipado las nuevas corrientes del arte, sino también las nuevas leyes, la guerra y la revolución”

Walter Benjamín, Das Passangen-Werk

domingo, 2 de octubre de 2011

ILUSIONISMO DE VERDADES


El presocrático Gorgias alababa el poder de la palabra así: "La palabra es un poderoso tirano, capaz de realizar las obras más divinas, a pesar de ser el más pequeño e invisible de los cuerpos. En mi opinión es una definición perfecta. "La palabra es capaz de apaciguar el miedo y eliminar el dolor, de producir alegría y excitar la compasión" (Elogio a Helena, 8).

 "La palabra es, pues, transmisora de mensajes que el hombre comprende y que alteran su pensamiento y sus emociones. Al abrirnos a ella movemos la oportunidad de dicha, seres inconformes con nuestro mal, pues dejamos que los demás nos cambien, cicatricen nuestras heridas, nos forjen ilusiones, dejamos de ser desvalimiento absoluto y aceptamos activamente el consuelo, la compensación, y quizá, por qué no, el engaño."

Ahora bien, para el mismo filósofo el lenguaje sólo es capaz de transmitir apariencias, nunca la verdad. "No hay ser, si lo hubiera, no podría ser conocido; si fuera conocido, no podría ser comunicado su conocimiento por medio del lenguaje". Más allá del problema del conocimiento, está la imposibilidad de comunicación real entre los seres humanos. La palabra es inservible cuando se trata de transmitir lo que verdaderamente importa al hombre, lo que puede salvarle del mundo múltiple y aparente en que vive; fracasamos con el lenguaje, esa cola de pegar, esa baba que decía Cortázar, ilusionismo de verdades. 

jueves, 22 de septiembre de 2011

¿QUÉ ES LO MÁS BONITO QUE TE HA PASADO?

¡Quiero nadar! Y perder el equilibrio. No quiero flotar como el resto de la gente.

 
 Ni ahogarme como otros. Encontrar el cambio. Avanzar
Y recordar todo, porque pasó.
¿Es una promesa? Ya ves...


Para ti, animalillo.


miércoles, 14 de septiembre de 2011

ALGUNAS MUJERES NO SON PIEDRAS

Helmut Newton
Debía ser fantástico  encontrar la voluptuosidad de la ausencia de pensamientos, pero Julieta no sabía hacerlo. Después del agotamiento que produce esperar sin resultado, se fue a tomar una copa para no encontrar el deber de mandarse directamente a la mierda.

Sucedieron algunas cosas en las horas propias de bar y melancolía. Tuvo un ardor brutal dentro de las ideas y le quemó la certeza de saberse cada vez más lejos de sus propósitos. Volvió a recordar a las tortugas. Habían sido testigas de su patético abandono.

 

El buen aspecto que se procuró para la deseada cita fue licuándose durante la noche mientras dulcificaba el dolor de sus tripas con bebedizos de diferentes colores que se escurrían por su garganta. Comenzó a encontrarse mejor. La amargura de niña muerta que llevaba dentro no desaparecería fácilmente, pero supo que al final de la noche la podría aniquilar, al menos por unas horas. Se desprendió del aquel malestar en el cuarto bar en compañía de un hombre que escondía bajo su americana los mismos lamparones de soledad.

Entró en casa con ganas de más noche. Se miró en el espejo y un rayo de sol le devolvió el aspecto del tipo de mujer que nunca sería propuesta como candidata a madre de ningún hijo. Tenía los pies doloridos y la garganta seca por culpa de algunas  palabras pisoteadas. Había perdido un pendiente,  pero a cambio, tenía un idiota.

El hogar impoluto vomitó las ilusiones que nunca se cumplirían. Decidió inventar algo. Creó el momento del soborno eficaz, al lado del  que la miraba pero  jamás lograría verla. Una copa más y algunos besos nuevos. Sonrío mientras preguntaba que quería beber. Tenían que celebrar que el nuevo amanecer, de momento, no era ingrato ni solitario.

─ ¿Te encuentras bien, preciosa?─ comentó el desconocido mientras la tumbaba en la cama y comenzaba a bajarle las bragas.

No hizo desaparecer la triste mueca de Julieta.

─ ¿Sabes? Para tu edad estás estupenda.

Borrachines ingenuos pensó. No encontró la paz dentro de la última botella ni fuera de la segunda o quinta caricia muerta. Acababa de aterrizar en una mañana de resaca y arrepentimiento, de remordimiento y culpa.









lunes, 5 de septiembre de 2011

LA SOLEDAD DE LA MULTITUD

A pesar de  las opciones que se han desarrollado para mejorar la comunicación entre los seres humanos, la realidad nos muestra cada día, y como en muchas ocasiones, que todo está siendo  diferente a lo que se esperaba: vivimos en la era de la incomunicación. Cada vez proliferan más las exposiciones personales que suelen desembocar en el desconocimiento de la persona y en ocasiones del personaje.  El problema no son las herramientas, sino la utilización  que estamos haciendo de ellas. Su desarrollo ha favorecido en la mayoría de los casos una irrealidad producida como consecuencia de que ya nadie escucha  ni se preocupa por entender. Si dejamos de entender nuestro lenguaje será inútil y terminará por separarnos. A veces enciendo el ordenador para apagar el miedo.