jueves, 31 de octubre de 2013
lunes, 28 de octubre de 2013
INSTANTES
Solo quiso un breve momento a su padre. Fue la noche que le contó que en una ocasión había viajado en un avión de dos plantas. Sobrevolaron un arcoiris; los de la primera planta pasaron por el amarillo y el naranja, los de la segunda por el azul y el rojo. Fue tan espectacular que se giró y besó a la chica que tenía a su izquierda. Así conoció a su madre. Solo le quiso un poquito porque ya era mayor. Todo era mentira. Sus padres jamás se habían puesto de acuerdo en nada y mucho menos en coger juntos un avión.
EL GRAN SUEÑO DEL PARAÍSO
Siempre supe que había personas como tú ahí fuera. Lo que nunca imaginé es que me podría sentar tranquila, así, como ahora, a tu lado. Con toda nuestra cantidad excesiva de esperanza y desesperación revueltas unas junto a otras al tuntún, como un cubito derretido de contradicción. E imaginar sentados desde cualquier lugar que viajamos a cualquier capital que pasa a nuestro alrededor conquistada por algo que no se parece, en absoluto, a la rutina.
sábado, 26 de octubre de 2013
viernes, 25 de octubre de 2013
miércoles, 23 de octubre de 2013
MANÍAS
He cogido nuevas manías. Tengo que dejar mi vicio más estúpido: pensar demasiado. Ahora cada vez que conozco a alguien, trato de imaginármelo en una situación particular. Me lo imagino diez minutos antes de dormirse, cuando entra en su habitación ¿qué pensará? La mayoría de ellos, todas esas personas que me quitan el sueño tienen un factor común con mi manera de ser. Todos tienen la sensación de que algo les falta.
martes, 22 de octubre de 2013
AMIGAS
Los recuerdos se los comieron de golpe, tan rápido como si abrieran la nevera después de cinco días de estricta dieta. No quedó ni una miga que pudiera ofrecerse como prueba de antiguas complicidades.
Nunca se supo quien había ganado la última partida, ninguna se preocupó por preguntarlo.
De vez en cuando coinciden e inventan monólogos de patética felicidad imposible basada en la creencia de otros planetas.
Ya nadie compra flores para las amistades.
lunes, 21 de octubre de 2013
sábado, 19 de octubre de 2013
LA LITERATURA Y MI MIEDO
Cuantas más cosas recuerdo, más olvido. Ya solo me acuerdo de mi miedo, que es enorme, es como una casa o más grande. No hay término de comparación. La literatura es una locura, quiero decir que es una forma de estar en el mundo diferente, y lo diferente siempre está cerca de la literatura.
FÉLIX ROMEO
martes, 15 de octubre de 2013
PRELUDIO DE LA MADUREZ
No llueve pero he cargado con el
paraguas todo el día. Cuando llego a
casa el piso se me hace extraño tan vacío. La
luz del atardecer le da una tonalidad rosa que entra por la ventana de la cocina. Me pongo triste. No es nada inteligente provocarse angustia buscando
excusas tontas como por ejemplo: la casa está solitaria, pero la mirada se me
escapa por la ventana mientras sorbo las lágrimas y me envuelvo en la luz que entra por el pasillo. En este preciso
instante, en el espejo, me descubro una cana.
domingo, 13 de octubre de 2013
NADIE SE HA ATREVIDO A IMAGINAR DE VERDAD
"Todos nosotros somos culpables de un crimen, el gran crimen de no vivir la vida al máximo. Pero todos somos libres en potencia. Podemos dejar de pensar en lo que no hemos hecho y hacer lo que esté en nuestro poder. Nadie se ha atrevido a imaginar de verdad qué pueden ser esos poderes que hay dentro de nosotros. Que son infinitos lo comprenderemos el día en que reconozcamos ante nosotros mismos que la imaginación lo es todo. Si hay algo divino en Dios, es eso. Se atrevió a imaginarlo todo".
Miller, Henry .- "Sexus"
sábado, 12 de octubre de 2013
POÉTICA
Escribo porque mi madre no escribía; escribo porque no tengo jardín ni perro y vivo en un lugar sin mar; escribo porque mi voz y sus ecos me hacen compañía; porque soy un laboratorio y quiero difundir los resultados de mis experimentos; porque, siempre, después de analizarme, levanto la cabeza y observo dónde me coloca lo que he visto, y esto también tengo que escribirlo; escribo para decir “yo también” o para preguntar “¿tú también?”. Escribo para saber si tengo que perdonarme, pedir disculpas o exigir responsabilidades. Escribo para ser agradecida y también para cagarme en todo lo que se menea. Escribo porque sé hacer otras cosas, pero ésta es la que elijo y la que siempre me espera. Escribo para rescatar aquello en lo que quiero creer, lo que no puedo olvidar; para salvar mi voz del barullo. Escribo porque entiendo a Virginia Woolf, a Anne Sexton, a Sylvia Plath, pero yo quiero sobrevivir y seguir escribiendo. Escribo porque quiero que se sepa con qué fuerza lo intenté, y con qué fervor lo intentaron otros. Para hacer del fracaso un lugar habitable. Escribo para no dejarme invadir y colonizar. Escribo para ser la primera en acusarme de falsedad o hipocresía o cobardía, antes de que lo hagan los que se fortalecen acusando a los otros. Escribo porque no sé gritar sin quedarme afónica. Escribo porque una palabra precisa me aparta de la confusión. Escribo para llegar al lugar donde las dudas ya no son defensas ni huidas, sino brazos abiertos a los cómplices. Escribo porque a mi ansia de comprensión sólo la calma y la humaniza la constatación de sus límites. Escribo para encontrarle utilidad a las heridas. Para que mi hija conozca lo que no supe o no me atreví a explicarle a la cara. Escribo porque los momentos en que escribo nunca son iguales entre sí, y me salvan de la rutina. Escribo porque la belleza no sólo consuela, sino que es lo único que me permite mirar el dolor cara a cara. Escribo para que lo propio y lo ajeno se disuelvan. Escribo porque lo escrito es el disfraz más honesto y más cercano a la piel que conozco. Escribo para no dar nada por sabido.
ANA PÉREZ CAÑAMARES
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