viernes, 22 de noviembre de 2013

CINCO MANERAS DE MATAR A UN HOMBRE Y LA MÁS EFECTIVA DE TODAS: QUE VIVA EN EL SIGLO XXI



 Hay múltiples métodos engorrosos para matar a un hombre.
Se le puede obligar a que cargue un tablón de madera
hasta la cumbre de un monte y entonces clavarlo.
Para que esto resulte es necesario una multitud de gente
que lleve sandalias, un gallo que cante, un manto
para disecarlo, una esponja, un poco de vinagre y un
hombre que martille los clavos en su sitio.
O es posible buscarse un pedazo de acero
de forma y monturas tradicionales
y tratar de penetrar esta jaula de metal que lo protege.
Si éste es el caso, te hacen falta cabellos blancos,
árboles ingleses, hombres con arcos y flechas,
dos banderas por lo menos, un príncipe y un
castillo donde celebrar el banquete.
Dejando de lado los escrúpulos, puedes también,
si el viento lo permite, asfixiarlo con gas.
Pero entonces necesitas
una milla de fango tallada por trincheras,
sin olvidar las botas negras, los cráteres de bombas,
más fango, una plaga de ratas, docenas de canciones
y algunos sombreros circulares hechos de acero.
En una era de aviación, puedes volar
a muchas millas por encima de tu víctima y liquidarla
con sólo apretar un botoncito.
Todo lo que se requiere, en este caso,
es un océano que los separe, dos
sistemas de gobierno, los científicos del país,
algunas fábricas, un psicópata y un pedazo de
tierra que nadie va a necesitar por varios años.
Estos son, como dije antes, métodos engorrosos
para matar a un hombre.
Más sencillo, directo, y mucho más limpio
es asegurarse de que vive en algún lugar
del siglo veinte, y ahí dejarlo.

Edwin Brook

jueves, 21 de noviembre de 2013

REALIDAD


Una breve explicación de por qué a pesar de que cada vez el mundo va peor, la mayor parte de la sociedad no hace absolutamente nada por evitarlo. con viñetas de Stuart McMillen inspiradas en “1984″ de Orwell y “Un mundo feliz” de Huxley,

lunes, 11 de noviembre de 2013

IMPACIENCIA



Soy una vehemente. no puedo esperar y no existe en mí la tranquilidad. No puedo arrodillarme delante del tiempo. No quiero. Haga lo que haga, nunca puedo esperar en ningún momento. Ya ni puedo decir que tengo la edad de la guerra y las armas no he sido capaz de encontrarlas. No me sirve de nada ni la calma ni la paciencia. Nada llega a su hora. Me gusta la sensación del agotamiento. Mientras, no puedo esperar lo que deseo con tanta fuerza.

sábado, 9 de noviembre de 2013

NO DEJES...



"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo. Somos seres llenos de pasión. La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: tú puedes aportar una estrofa. No dejes nunca de soñar, porque en sueños el hombre es libre."

EL PASADO Y LA LUZ

"La borró de la fotografía de su vida no porque no la hubiese amado, sino, precisamente, porque la quiso. La borró junto con el amor que sintió por ella, La gente grita que quiere crear un futuro mejor, pero eso no es verdad, el futuro es un vacío indiferente que no le interesa a nadie, mientras que el pasado está lleno de vida y su rostro nos excita, nos irrita, nos ofende y por eso queremos destruirlo o retocarlo. Los hombres quieren ser dueños del futuro sólo para poder cambiar el pasado. Luchar por entrar al laboratorio en el que se retocan las fotografías y se reescriben las biografías y la historia".
MILAN KUNDERA

lunes, 28 de octubre de 2013

INSTANTES


Solo quiso un breve momento  a su padre. Fue la noche que le contó que en una ocasión había viajado en un avión de dos plantas. Sobrevolaron  un arcoiris; los de la primera planta pasaron por el amarillo y el naranja, los de la segunda por el azul y el rojo. Fue tan espectacular que se giró y besó a la chica que tenía a su izquierda. Así conoció a su madre. Solo  le quiso un poquito porque ya era mayor. Todo era mentira. Sus padres jamás se habían puesto de acuerdo en nada y mucho menos en coger juntos un avión.

ELEGIR ES MORIR

Junta las manos y me informa que mi estancia aquí se limitará a siete días, ni más ni menos. En ese tiempo, debo escoger un recuerdo de mi vida, exceptuando cualquier otro. Hay que escoger con cuidado- dice- pues será el único recuerdo que podré llevarme al otro lado.

EL GRAN SUEÑO DEL PARAÍSO

Siempre supe que había personas como tú ahí fuera. Lo que nunca imaginé es que me podría sentar tranquila, así, como ahora, a tu lado. Con toda nuestra cantidad excesiva de esperanza y  desesperación revueltas unas junto a otras al tuntún, como un cubito derretido de contradicción. E imaginar sentados desde cualquier lugar que viajamos a cualquier  capital que  pasa  a nuestro alrededor conquistada por algo que no se parece, en absoluto, a la rutina.