sábado, 11 de abril de 2015

SOY UNA ESCUCHANTE QUE JAMÁS SERÁ UNA FÓSFORA

Desde niña sentí fascinación  por la radio. Todas las noches, cuando me acostaba,  sintonizaba la emisora  un poco más a la derecha del dial que le correspondía; para conseguir un sonido mínimo, apenas perceptible, pero lo suficientemente claro como para entender de lo que se hablaba. ¿Qué conseguía con esto? Me imaginaba estar lejos, lejísimos, en un lugar donde se hablaban otros idiomas y se vivían otras vidas y todo era diferente, y todo me parecía mejor.

Me fui haciendo mayor, pero no mucho,  y continué apegada a mis manías y a mis programas favoritos. Durante diez años he sido fiel acostándome con “La Brújula”. He de confesar que hasta me enamoré de un hombre brujulero y después de aquello, vivimos en feliz coincidencia.

  “Diez años se pasan en un suspiro si uno disfruta lo que está haciendo. Piensa en todo lo que te ha pasado a ti en los últimos diez años de tu vida. Aquí estábamos contándote noticias, y comentándolas, mientras tú te cambiabas de casa, o de marido, mientras te licenciabas, o estrenabas trabajo -o lo perdías para después, espero, volver a encontrarlo-; aquí estábamos, contándote historias, mientras tú ibas añadiendo páginas a la tuya propia: teniendo un hijo, casando un hijo, celebrando que el hijo te haya hecho abuelo.”

Un suspiro en compañía del  mejor contador de historias de la radio. 

“En diez años hemos compartido un buen montón de historias y creo que, también, una  cierta forma de contarlas. Pruebe la nuestra, como decíamos en nuestras promociones, pruebe a ver qué le parece. Asumo que en algunas ocasiones hemos roto los esquemas a los guardianes de la ortodoxia informativo-radiofónica, nos ha resultado posible hacerlo es porque al otro lado -a ese lado de ustedes, vuestro lado- hay (habéis) personas receptivas, con ganas de conocer, de entender y de pensar en libertad. Ayudar a entender, animar a pensar.

Oyentes que comparten no una ideología (qué obsesión tenemos por la ideología de la gente), o una edad, o una clase social -en todo eso somos diversos-: comparten una actitud ante la actualidad, que es tanto como decir ante la realidad. Eso es lo que, yo diría, yo digo, hemos afianzado en estos diez años de Brújula. Disfrutando de este medio de comunicación que tiene en la palabra (la música y la palabra, el corazón y la cabeza) su mayor fortaleza; y creando entre todos el clima -creo que intransferible- de un programa que no es otra cosa, y no aspira a ser otra cosa, que la reunión de un grupo de amigos que, al final de la jornada, comentan animadamente las noticias. Esta crítica que algunos me hacen y que recibo como un elogio: la de que Alsina es un tipo que hace programas para pasárselo bien con un grupo de amigos que opinan de cualquier cosa.”

La Brújula ha sido un lugar épico, un encuentro de casualidades que hacían que las noches fueran más divertidas e inteligentes. Hace unos días a Carlos Alsina se le hacía un poco de nudo al despedirse, a nosotros nos hizo llorar. Se iba sin hacer mucho ruido, como es él, cubierto con su ropa informal de palabra precisa  y trabajo bien hecho sin pretensiones. Y a nosotros nos dejaba muy tristes.

La Brújula era esa casa decorada  con mimo que nos hacía a todos la vida más confortable por las noches. Rubén Amón hacía que nevara sobre Pekin, A cien millas de Manhattan, Fesser nos hacía reír; la fauna semanal venía con Jabois y entre todos hacían que hasta los deportes fueran interesantes.


Carlos Alsina no se va del todo, ahora estará por las mañanas, pero no nos engañemos, nada será igual.  Ahora sujeto a las audiencias y a los clichés establecidos en horario matutino, todo será más complicado. Es cierto que su nuevo horario es una proclamación de su buena labor periodística, pero los que primero le descubrimos nos sentimos un poco abandonados. Nos quedamos sin el mejor maestro de ceremonias de La Brújula. Y estoy seguro que como yo, piensa más de uno.

miércoles, 25 de febrero de 2015

NIVELES DE VIDA




«Juntas dos cosas que no se habían juntado antes. Y el mundo cambia. La gente quizá no lo advierta en el momento, pero no importa. El mundo ha cambiado, no obstante.
(...)
Juntas a dos personas que no se habían juntado antes; y a veces al mundo cambia y a veces no. Pueden estrellarse y arder, o arder y estrellarse. Pero hay veces que se hace algo nuevo y entonces el mundo cambia. Juntas, en esa primera exaltación, en esa primera elevación estruendosa, son más grandes que sus dos egos separados. Juntas ven más lejos y más claramente.»



                                                                                           JULIAN BARNES

martes, 24 de febrero de 2015

LA MAYORÍA DE LAS PERSONAS SON OTRAS PERSONAS

En el fondo, en este mundo de prisas, sin apenas certezas, repletos de miedos; todos, yo, cualquiera, en algún momento, en alguna época, somos homeless de nuestros propios sentimientos, de nuestras propias vidas. Tom Waits lo decía de la siguiente manera: "El día que recogen la basura, te das cuenta de que alguien está husmeando en la tuya, sacas la cabeza por la ventana y dices: ¿Qué demonios está haciendo? Y entonces se va y tú empiezas a revisar tu propia basura, preguntándote si habrás cometido algún terrible error, si habrás tirado algo que ahora será esencial en tu vida."

jueves, 19 de febrero de 2015

REFUGIO DE UNIVERSOS



Hace tanto tiempo que no entro a Trilceunlugar que pensé que  había olvidado la contraseña. Me han entrado ganas de llorar. No hay que abandonar los lugares que un día te hicieron feliz...

jueves, 12 de junio de 2014

PENSAR EN TI SIN NINGÚN MOTIVO


La película "Ciudadano Kane" comienza con un ligero enigma: el protagonista, ese Kane que es Orson Welles, está muriendo y pronuncia la palabra "Rosebud", algo que causa enorme revuelo entre la cantidad de personas pendientes de aquel acontecimiento, que no saben quién es. En aquellos momentos estaba muriéndose una de las mayores fortunas del mundo y se refería a alguien completamente desconocido.

Sólo al final de la película sabemos que Rosebud era el nombre que figuraba
en una tabla o un trineo con el que el protagonista, de niño, se deslizaba por
la nieve.
Ocurre que algunas personas se cruzan en tu vida, algunas con una gran
intensidad, y después desaparecen. Conozco bastantes hombres y mujeres que, durante una etapa de tu vida, están muy presentes, hacen cosas y cosas
contigo, viven con intensidad una parte de tu vida. Pero desaparecen y su
contorno se hace cada vez más difuso. Sirvieron para algo y dejaron de servir.
Amor, aprendizaje, diversión, copas, literatura, sexo, cine, aventuras...
Pero otras se quedan en ti. El paso del tiempo no las difumina; pudieron ser 
un entretenimiento, creíste que eran un entretenimiento y, sin embargo, se 
quedan en ti. A veces te dices que, si vivieras otra vida, esas personas estarían contigo y las que ahora están ocuparían el lugar de ese "entretenimiento".
Te dices que son otra dimensión de la felicidad. ¿Cómo era ese poema?
Todo mundo tiene otro que se le opone
en perfecta mitad
un otro lado sin el cual
nada es si no imperfecto
Pasa el tiempo, pasan las circunstancias que debieran haber justificado esa 
relación y aquellas personas continúan en tu vida.
Rosebud, te dices, aunque no te enfrentes a la muerte. Y ese Rosebud no 
refleja un trineo si no una cara, unas manos, unos días concretos, palabras, 
una persona, en fin...

miércoles, 11 de junio de 2014

SON ASÍ

No sé. Hay gente que se muere y, con todos los respetos, no se pierde nada. Pero él era de los que, cuando ya no están, lo notas. Como si el mundo entero, de un día para otro, se hiciera un poco más pesado. A lo mejor este planeta, y todo lo que hay en él, flota en el aire sólo porque hay muchos Wilburths por ahí, ocupados en mantenerlo en su sitio. Con su ligereza. No tienen cara de héroe, pero mantienen el garito en marcha. Son así.

lunes, 9 de junio de 2014

UN VERANO INOLVIDABLE


Durante un verano entero viajó  sin parar con su familia. Aquellos días fueron inolvidables para él y sus hermanas. Mucho tiempo después se enteró que vagaban por toda España porque su padre era perseguido por cientos de acreedores, aquellos días épicos se convirtieron en la aventura de su vida. Tantas historias. 

La última vez que le vi  me lo volvió a decir: tantas historias y casi nadie se las cree. No sabe hablar de tristezas pero me gustaría que me persiguieran cientos de  acreedores, huir del mundo y llevarle como botín.

martes, 6 de mayo de 2014

QUIÉN SABE

"¿Seré yo el protagonista de mi propia historia o, en cambio, este papel le estará reservado a otro?, estas páginas lo demostrarán. "
    

jueves, 24 de abril de 2014

SIN TRISTEZAS

 ¡A ver, cara de acelga! Las seis cosas por las que vale la pena vivir: amar, comer, hablar, reír, ver películas y leer. Puedes hacerlas todas, así que deja de joder.

lunes, 14 de abril de 2014

BESOS

Dos de cada tres personas inclinamos la cabeza hacia la derecha en el acto del beso. Se cree que este hecho está directamente relacionado con la postura fetal que adoptamos en el vientre materno.

jueves, 10 de abril de 2014

COMIENZOS SUSPENDIDOS




He comenzado decenas de historias


y no he terminado ninguna,

no sé hacia dónde van mis personajes

por qué empiezan a hablar

y de pronto se callan.
Sobre el papel me sucede lo mismo que fuera de él:
mi vida es un puñado de comienzos
suspendidos.















Miriam Reyes (Orense, España, 1974)

*De mi blog preferido de poesía EMMA GUNST

REALIDADES DE DENTRO



Imaginaba cuatro aviones tristes y unos labios despegando.